Desde el Congreso de la República se tramita la "Ley de la empanada" que permitiría a los vendedores informales del país contar con mejores beneficios y alternativas para desarrollar su trabajo. Según el DANE, 1.681.000 personas se dedican a esta labor.

En la plenaria de la cámara de representantes se aprobó un proyecto de ley que busca beneficiar a las personas que se dedican a trabajar de manera informal en las calles de Bogotá y Colombia.

Irma Herrera, representante a la cámara por Bogotá, aseguró que: "lo que busca es que haya una serie de acciones concretas para lograr que entre varias entidades del Distrito y de la nación puedan generar acciones y trabajar conjuntamente para que estas personas trabajen de manera más digna en las calles".

Uno de los puntos a resaltar de esta propuesta, es fortalecer la capacitación de estas personas y generar su tránsito a la legalidad.

"La idea es que también se disponga de unos locales de interés social donde realmente puedan vender y que gocen de seguridad social, de una posibilidad de acceso ahorro para la vejez y de riesgos para su labor", afirmó la representante.

Para aquellos vendedores que llevan años trabajando en las calles de las grandes ciudades esta iniciativa les permitirá la dignificación de lo que hacen.

María Eugenia Castellanos, vendedora informal, comentó que: "queremos que nos den alternativas que nos organicen bien, que estamos aquí en nuestros sitios acreditados, que nos den los kioscos bien bonitos, bien organizados y un plan semilla, le juro que nosotros saldremos adelante".

"A mí sí me gusta el proyecto, siempre y cuando se reglamente el espacio público y la persona pueda trabajar en el sitio de trabajo que pudo acreditar durante toda su vida", dijo Orlando Ladino, vendedor.

Por su parte, la representante destaca el trabajo que adelanta el IPES en buscar alternativas para los trabajadores informales. Este proyecto sigue su camino en el Congreso de la República, se espera que en el Senado este sea aprobado.

Por: Fredy Carrera