Jóvenes colombianos que aceptaron cambiar las armas por una Colombia en paz se enfilan hacia los campamentos de transición.

En su informe anual sobre el terrorismo en el mundo, el país norteamericano aseguró que desde la entrada en vigor del alto el fuego, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) detuvieron por completo los ataques contra la población civil y militares.

Así mismo destacó el descenso significativo en la actividad terrorista en 2016, de acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Defensa, gracias al esfuerzo del Gobierno colombiano y a la aprobación del proceso de paz que permitió el desarme de los integrantes del grupo subversivo.

“(…) el acuerdo inició un proceso de desmovilización y reintegración que permitió a 15.000 combatientes y milicianos de las Farc desarmarse hasta junio de 2017. El acuerdo pide el establecimiento de un consejo de reincorporación para determinar protocolos y disposiciones institucionales para la reintegración de los excombatientes. El concilio fue formalmente constituido el 20 de diciembre; sin embargo, todavía no está claro qué institución conducirá el proceso de reintegración”.

Adicionalmente, Estados Unidos exaltó a Colombia por ser líder en el suministro de capacitación en seguridad y asistencia a otros países de la región, en época de paz.

“En 2016, Colombia realizó 107 capacitaciones de seguridad para miles de personas no colombianas sobre seguridad ciudadana, prevención y monitoreo de la delincuencia, fortalecimiento de la capacidad militar y policial, anti secuestro, antiextorsión, negociación de rehenes y capacitación en seguridad cibernética”.

El Departamento de Estado aseveró que el Estado Islámico (EI) sigue siendo una de las mayores amenazas terroristas en el mundo, pese a que hay “algo de apoyo en Latinoamérica”. Mientras que Hizbulá “mantuvo algunos apoyos financieros y logísticos en el continente”.

Entre tanto, la misiva informó que el Ejército de Liberación Nacional (Eln) continúa con los atentados “lanzando morteros en las comisarías de policía o militares,  explosivos cerca de carreteras y caminos, ataques de francotiradores y emboscadas”. Y añade que mientras las conversaciones con las Farc avanzaban por “buen camino” el Eln siguió realizando secuestros y asesinatos.

La situación en Venezuela

El informe del país norteamericano acusó al Gobierno de Nicolás Maduro de mantener “un ambiente permisivo que toleró el apoyo a actividades que benefician a grupos terroristas”. Al tiempo que lamenta que ese país “no tomara ninguna acción contra los altos funcionarios venezolanos”.