Los animales tienen un gran número de comportamientos curiosos, que la humanidad con su cotidianidad y forma de ser convencional, tal vez, se le es difícil entender. Ya sea por su anatomía, o por defensa, o incluso por supervivencia, que esta última, es una de las principales razones por las que las mascotas y los animales salvajes, optan por matar o incluso comerse a sus crías.

La primera razón se debe a la supervivencia del resto de la camada, de la salud de la misma cría sacrificada o, en ciertas ocasiones, la de la madre. En algunas situaciones, el perro, el gato, o también los hamsters, detectan malformaciones o enfermedades que el cachorro sufre o le puede ocurrir en un futuro, a esto, el animal decide, finalmente, acabar con la vida del bebé, porque de todas maneras, no es muy útil que la cría lleve una vida con una salud deplorable y al poco tiempo perezca.

Asimismo, cuando esto sucede, también es una razón en la que el estado del cachorro débil afecte a sus hermanos, efermándolos también. En el caso de la madre, cuando son abandonadas y se encuentran en la calle, al no tener los recursos suficientes ni para los bebés, ni para ella misma, decide acabar con alguno o algunos.

Otras causas presentes son: en el caso de las roedores, como los hamsters o cobayos, cuando las madres se sientes amenazadas por otras de la misma especie, matan a sus crías, así su relevancia es mayor. Algunas opciones menos conocidas son, que ciertas madres no desarrollan interés o apego por sus bebés, así que las abandonan y en situaciones inusuales, las aniquilan.

En el caso de los animales salvajes, suceden ciertos panoramas, partiendo de machos dominantes, como es el caso de los leones, cuando detectan a crías que son de otra procedencia, acceden a acabar con la vida de los pequeños, también, de esta manera, tienen menos competencia como macho alfa. En el caso de los delfines nariz de botella, pasa igual, aunque no es por dominancia.