Daniel Palacios, presidente del Concejo de Bogotá  y Hugo Acero, experto en seguridad analizaron en Opina Bogotá los hechos que rodearon la liberación del pequeño Cristo José.

Para Palacios, “toda Colombia, sin importar la ideología política, estaba clamando por la liberación de Cristo José. Todo el país clama por penas más severas para violadores y asesinos de niños”, dijo.

Asimismo se refirió a la situación de violencia en el país: “está absolutamente claro que en El Catatumbo y Tumaco hay centros de violencia en el país, al ser corredores estratégicos para el narcotráfico y el tráfico de armas”.

Recordó que la libertad del menor se dio debido a que las Fuerzas Militares se volcaron para hacer una operación candado. “Los delincuentes no pudieron sacar de la zona a Cristo José”, agregó.

Según Acero, el secuestro de Cristo José refleja la situación que vive El Catatumbo, donde se presentan por desgracia problemáticas de violencia.

“No hay que meter a los niños en actos barbáricos como el secuestro. Ni a los niños ni a nadie más”, indicó.

Sobre los autores del secuestro de Cristo José, afirmó que el esfuerzo que viene ahora es que las autoridades esclarezcan quién lo tenía y qué móviles hay. “Si fue el Eln quien secuestró al niño Cristo José, ya sería la tapa: Hugo Acero”, aseguró.

Otro de los temas que trataron fue el del decreto que regula el porte de armas blancas. Al respecto, Palacios recordó que este año han sido decomisados en TransMilenio más de 12.000 cuchillos.

“El arma blanca es la favorita de los criminales de Bogotá. Es el elemento con el que asesinan, roban y producen lesiones personales. Decreto de porte de arma blanca no es más que una forma de darle orden perentoria a las autoridades para que se aplique el Código de Policía”, dijo.

Por su parte, Acero aseguró que el decreto de porte de armas blancas tiene varias limitantes. “Hay que diferenciar el porte de elementos cortopunzantes de quienes lo tienen para herir: Hugo Acero. Un objeto cortopunzante puede ser un destornillador, unas tijeras, una botella rota. Puede ser hasta un lápiz”.

“En el caso de los adultos sorprendidos con armas cortopunzantes, debería hacerse lo que ya contempla la norma, llevarlos a la Unidad de Protección y dictarles cursos durante 12 horas”. Finalizó.